viernes, 15 noviembre 2019, 12:35
Martes, 05 Noviembre 2019 04:32

Lucha cubana con relevo esperanzador

Escrito por  Lemay Padrón Oliveros / especial para CubaSí
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Daniel Gregorich Daniel Gregorich

La conquista de cuatro preseas, dos de oro y dos de bronce, en el Campeonato Mundial de la categoría sub-23 años, llena de esperanzas a los amantes de la lucha cubana, y hace avizorar que el relevo de las actuales figuras está seguro.

Desde hace unas dos décadas, se observa que la lucha trabaja muy bien en todas las categorías, y tras la salida de estrellas como Filiberto Delgado y Héctor Milián, hemos tenido a Mijaín López e Ismael Borrero, del mismo modo en el estilo libre Yandro Quintana encontró buen relevo en Frank Chamizo, y en el femenino Katherine Videaux ha visto crecer a Yudaris Sánchez.

Quienes lo ven sobre el colchón, saben que Reineris Andreu es una estrella en potencia, y lo demostró una vez más en Budapest, Hungría. Si bien el pasado año no pudo hacerse justicia al llegar falto del entrenamiento necesario, esta vez el espirituano sí sentó cátedra en los 57 kilogramos y recuperó la corona que había alcanzado ya en 2017.

Mucho menos conocido en la arena internacional era Yonger Bastida, pero no por gusto el pasado mes de agosto había sido medallista de plata en el certamen universal para juveniles de Tallin, Estonia.

Ahora en los 92 kilos su bronce ratifica la calidad que posee, y pone a pensar sobre otro gladiador de futuro promisorio.

El otro título cubano llegó entre las féminas, con Milaymis de la Caridad Marín, quien se llevó el cetro en los 72 kilos.

Ella también había competido Tallin, donde quedó campeona, al igual que en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires-2018. Entrega y compromiso desde el pitazo inicial caracterizan a una chica que también está para grandes cosas.

La cosecha cubana la completó el exponente de la modalidad grecorromana Daniel Gregorich, con bronce en los 87 kilos. Es decir, que los cuatro representantes cubanos a la lid planetaria regresaron con preseas, una de las mejores actuaciones históricas de este deporte, sumando todas las categorías.

Gregorich no pudo igualar la plata del pasado año al caer de manera bien cerrada con el ruso Vaag Margarian, pero su progresión se mantiene y junto a Oscar Pino representa el futuro de la lucha greco en la isla.

Una vez más felicitamos a los federativos de la lucha cubana, y especialmente a los entrenadores de las categorías juveniles, que siguen manteniendo en marcha el motor, aunque cambien los protagonistas.

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