La medida, según la cual los menores no pueden acceder al centro histórico de la ciudad a partir de las 21 horas, ha sido decretada para acabar con los 'flashmobs' y aumentar la seguridad de la ciudad.
La medida fue introducida después de los incidentes del viernes pasado. Tras un 'flashmob' en el que los jóvenes se reunieron en las calles de la ciudad, comenzaron actos de violencia. Varios jóvenes causaron daños tanto materiales, a coches y tiendas, como personales, robando y agrediendo a varias personas.
El alcalde de Filadelfia, Michael Nutter, prometió acabar con la violencia subrayando que la mayoría de los culpables son afroamericanos. Siendo afroamericano él mismo, los acusó de deshonrar su raza.
Los estadounidenses tienen motivos para asustarse: los acontecimientos actuales en el Reino Unido muestran qué puede pasar si el Gobierno no presta suficiente atención a la actitud de los jóvenes y su estado de ánimo. Según los datos de Scotland Yard, la mitad de los procesados en Londres por los disturbios son menores de 18 años, entre los cuales hay niños que utilizaron el desorden general para robar en tiendas.
El analista político Alfredo Gutiérrez también considera que las pandillas juveniles son un problema a nivel mundial y que medidas aisladas como el toque de queda no podrán resolverlo.
La violencia está generada por la falta de dinero, la vida miserable que llevan estos adolescentes y la falta de futuro y perspectiva en su vida.
único modo efectivo de combatir este mal son programas escolares correspondientes y mayor atención por parte de los padres. Y en cuanto al Gobierno, mientras siga destinando enormes sumas al presupuesto militar y los gastos sociales se recorten, la situación no mejorará.