Ella pinta desde sí misma y en ese ejercicio nos deja entrar, comparte su fértil inquietud, su profunda vocación de mujer-artista, donde una condición no existe sin la otra. Pausada, reflexiva, inteligente, segura sin alardes, determinada con gentileza, Alicia Leal es dueña de una conversación precisa que da gusto. Acá les invito a compartirla.
¿Cuándo decidiste que dedicaría su vida a las artes plásticas?
“Realmente es difícil saber, porque uno no traza líneas, metas, límites, todo surge a veces de una forma muy espontánea, lo que sí te puedo decir que a mí me gustó dibujar y pintar de siempre. Fui una de esas niñas que le gustaba estar en su lugar dibujando. Eso lo hacía como casi todos los niños que tienen su etapa de la pintura y los psicólogos buscan y analizan a veces el comportamiento infantil por sus dibujos, lo que yo fui una niña que lo hice cuando lo hacen todos los niños y después lo seguí haciendo, por eso no puedo marcar una línea específica”.
“Sí fue fundamental fue haber estudiado en una escuela donde había muchos otros jóvenes a los que, como a mí, eso era lo que les gustaba. Entonces desde ese momento en que dejé de dibujar de una forma autónoma, o automática, o espontánea y lo hice más con una intención de conocer y de explorar todo lo que a través de la pintura se puede decir, comunicar y de alguna manera te puedes auto mirar y auto complacerte, en ese momento lo seguí haciendo y lo seguiré haciendo.

La presencia del teme femenino en su obra tiene que ver, según ha reconocido, con su propia condición de mujer. ¿Parte en su trabajo de experiencias personales?
“Yo creo que sí, que la búsqueda fundamentalmente está dentro de mí misma, claro, uno es un ente social, uno está en una esfera, en un lugar donde acontecen muchas situaciones que también de alguna manera se van filtrando y te van dando una cosmogonía mucho más amplia de lo que es el universo de la mujer y del ser humano, no solo de la mujer, sino donde la mujer se inserta y donde la mujer convive, pero ese filtro también pasa por mí, por mi propia concepción de las situaciones y de las vivencias. Hago una reflexión desde mí misma hacia el exterior y ese es precisamente el filtro por donde pasan toda una cantidad de sentimientos, de situaciones, que después expreso con mis códigos, con mis maneras de hacer.”
¿Cómo es su proceso creativo? ¿Cuál es el momento más importante?
“Yo lo que busco es la posibilidad de hacer una obra y no me interesa conservarla después, son como flechas lanzadas: lanzas una flecha, no sabes dónde va a caer. Yo no quiero recuperarla, quiero hacer otra, quiero lanzar la nueva flecha y lo que de verdad disfruto y con lo que me siento más realizada es con el poder estar realizando la obra, buscando, pensando…
Una de mis grandes pasiones es leer, soy bastante recogida conmigo misma, soy más bien introvertida y entonces, dentro de todas esas lecturas, dentro de todo ese mundo de conceptos y de reflexiones de otros creadores, voy sacando también mis propias vivencias y entonces se produce una amalgama entre lo que sucede dentro de mí y esto que viene del exterior, ahí empieza el momento de la creación”.
Ya conversamos sobre la temática femenina ¿Qué otros motivos la inspiran?
“He trabajado por temáticas y he realizado series, hace años trabajé el tema de los puentes, estuve trabajando mucho tiempo el tema del malecón, además, por ejemplo, la familia, la pareja, los hijos, la maternidad y bueno, por ahí he estado trabajando mucho tiempo…”
¿Reconoce erotismo en su obra?
“Creo que el erotismo también es una manera del ser humano, un comportamiento que de cierta forma nos hace ser diferentes de los animales. El erotismo es una vía para alcanzar una satisfacción física y mental, nos hace más humanos. Entonces no hay por qué desecharlo, al final, somos todos producto también de ese erotismo y de esa manera de ver la vida.”
De algún modo, advierto en su trabajo cierta perspectiva constante de la libertad…
“Hay creadores que han hecho toda una obra precisamente a partir de la cárcel que podemos ser nosotros mismos y eso también tiene un mundo de sutilezas y de mecanismos de creación. En el caso mío, me parece que la libertad es lo que te da la oportunidad de abarcar mucho más en el contexto y desde mi punto de vista la libertad es fundamental, es un ansia de abarcarlo todo, de ser como el viento o como un pájaro y poder volar…”
Usted ha experimentado con distintas variantes de la plástica ¿Por qué?
“A mí me gusta el hecho de hacer, para mí es lo que tiene una importancia ante todo, estar en mi taller, estar conmigo misma, estar pensando cómo representar una idea… yo vengo pintando hace muchos años, he hecho cerámica, he hecho grabado… a veces uno como que se estanca en una técnica o en un momento y yo creo que hace falta a veces buscar los resortes estos que te abren otros caminos, aunque la finalidad viene siendo la misma, los temas también, al final es la búsqueda, desde el punto de vista de una mujer, de una reflexión sobre lo que acontece a su alrededor, pero ya a la vez que tú impones una forma de realización diferente, el resultado es diferente y entonces esto, pues da la posibilidad de ver la obra desde otro punto de vista.”
¿Nos cuenta sobre la fotografía específicamente?
“Tengo antecedentes con la fotografía, cuando estudiaba en los Camilitos, participaba en un círculo de interés de fotografía y el mundo ese de la alquimia, de la luz, las sombras, en ese momento no existía la fotografía digital, a mí eso me apasionó. Después de que estudié en San Alejandro nunca vi la relación ni cómo hacer una obra realmente a partir de aquello, pero luego, con el arte más contemporáneo, con los fotógrafos que fui conociendo, se despertó ese bichito que en algún momento tuve y dije, bueno, por qué no intentarlo y la experiencia me ha gustado, creo que nunca voy a dejar de pintar, porque pintar para mí es la génesis, es el principio, pero yo no me limito, me gusta experimentar, tratar de buscar nuevas formas y si funcionan y si el resultado me es satisfactorio, pues me gusta seguir intentándolo, indagar… a lo mejor en algún momento hago videoarte, es algo a lo que le estoy dando vueltas, porque también es una manera, dentro de tus mismos códigos mentales, dentro de una misma cuerda, podría decir, de expresarte, pero al ser otro lenguaje, al final es otro el resultado.”
¿Cómo se relacionan pintura y fotografía?
“Es que la fotografía, como es un devenir desde mi punto de vista y desde mi mentalidad como pintora y no desde las tecnologías, yo pretendo que no haya un distanciamiento a la hora de la creación, de la fotografía y de la pintura, aunque fundamentalmente, por supuesto, existe, pero yo no trabajo con Photoshop, no manipulo, son espacios creados dentro de una idea ya preconcebida… no quiere decir que en algún momento se me ocurra algo y yo empiece a manipular esa imagen, puede ser, pero no es lo que estoy haciendo ahora y el resultado es una fotografía más convencional. El proceso creativo es similar, hasta hago a veces un bocetico de lo que quiero, pero el resultado es lo diferente y eso es lo que me gusta, que es un mismo proceso creativo con un resultado diferente.”
¿Qué es el arte para usted?
“Pienso que el arte ante todo son sensaciones, el arte es muy difícil de explicar porque hay muchas maneras de comunicarse, muchas formas, tendencias y cada una es válida siempre que tenga un receptor del otro lado a donde llegue esa intención y yo creo que el arte es eso, es conmover, es abrir la mente y el sentimiento de otras personas y ahí se establece todo el ciclo. Es como una necesidad, es como la necesidad que tenemos de respirar, pero si al final tú te das cuenta de que eso funciona y hay del otro lado alguien que lo recibe, pues eso siempre es estimulante…”
¿A usted le interesa transmitir un mensaje?
“Con la experiencia que tengo ya de muchos años te digo que uno siempre comunica algo, a la vez que expones tu obra, que la sacas de tu estudio, que la pones a consideración de otras personas, esto ya es un mensaje, ya hay alguien que se va a relacionar, para bien o para mal, pero va a haber un intercambio, entonces creo que esto de alguna manera es una finalidad de los artistas, es como una conexión del mundo interior con el mundo exterior y eso siempre funciona, si no, el artista se metería dentro de su casa y no expondría las obras y no saldría a la luz, se quedaría como un ermitaño, encerrado.”
¿En qué trabaja en estos momentos? ¿Algún proyecto…?
“Yo siempre soy pintora, siempre estoy pensando como una pintora y pintando, ahora, hago altos en el camino, me detengo, y entonces tengo una etapa donde ya yo he venido bocetando, apuntando ideas para nuevas fotografías, para nuevas series, me detengo y por un tiempo nada más estoy dedicada a la fotografía y el resto del tiempo sí siempre estoy pintando, siempre estoy con proyectos, con exposiciones…
“En este mismo año estoy preparando una muestra grande donde voy de alguna manera a insertar la fotografía con la pintura, es una exposición que voy a realizar en Austria, para fin de año tengo también una exposición grande en Argentina, esta pienso que va a ser de pintura, en un museo de arte contemporáneo en La Plata. Estoy preparándome para una muestra con el coreógrafo y bailarín cubano Narciso Medina…”