Confiar en la boga y empuje de nuestros remeros es palabra de orden de cara a los Panamericanos de Guadalajara, máxime si se toma como referente lo acaecido en Río de Janeiro’07 donde dominaron la especialidad con cinco oros, una plata y dos bronces, por delante de Canadá (3-2-2) y Estados Unidos (2-5-3).
"Esos son nuestros principales escollos, además de Argentina y algunos botes de Chile y Brasil. La meta es alta, buscar una presea con cada una de las 13 embarcaciones. La estrategia con los 34 preseleccionados de 24 años de edad promedio, en esta etapa de preparación especial está diseñada en función de lograrlo", explicó el entrenador Gerardo Utria, incorporado después de Beijing.
En los varones se concentran las mayores potencialidades y del 28 próximo al 4 de septiembre buscarán boletos para Londres’12 en el Campeonato Mundial de Bled, Eslovenia, con visas en juego para los 11 mejores de cada modalidad y la presencia de "lo mejor de lo mejor". En escena por Cuba estarán el single, el doble par de remos cortos peso ligero, el cuatro par, el cuatro remos largos sin timonel y el dos largos sin timonel.
"Tres sesiones diarias realizan los atletas, iniciando con cuatro kilómetros de técnica en el agua, combinados con elementos específicos de remo como trabajo sobre la capacidad, velocidad y resistencia de la fuerza. Un segundo momento de físico, y los ligeros ?hasta 70 kg en el caso de los hombres y 60 las mujeres? mayormente solo técnica y una tercera sesión de gimnasio y otras cuestiones físicas, en dependencia del plan. En total son casi seis horas con la importante correlación trabajo-descanso", ahondó Utria.
En ese sentido, bajo condiciones ideales los remeros luchan en el simulador, equipo que les marca distancia recorrida, frecuencia cardiaca, ritmo de paletadas y tiempo.
Justamente la resistencia, fuerza, estatura, combinadas con la coordinación y acople, se cuentan entre las claves del éxito para una tripulación de remeros, que al decir del comisionado nacional Ángel Luis García, tarda entre ocho y 10 años para adquirir maestría deportiva. A eso responde el hecho de que 13 de los posibles 26 agraciados para defender el reinado en la capital de Jalisco, repiten de la edición de Río, encabezados por los capitanes Yoennis Hernández (33 abriles y 17 en el equipo nacional) y Yaima Velásquez (24 y siete en la escuadra elite).
Pero no todo es color de rosa: este año salvo los IV Juegos del ALBA, donde la presencia del aire en la pista se sumó a la poca exigencia de los rivales para atentar contra la realización de marcas óptimas, no han tenido lides de nivel. La escuadra, salvo raras excepciones, carece de botes de última generación: por ejemplo, en tierras auriverdes, tras el oro del cuatro par de remos cortos, pesaron la embarcación y estaba casi siete kilogramos por encima de lo reglamentado, ¿consecuencias? Disminución de los niveles de flotabilidad y aumento de la fricción con el agua, fue toda una hazaña concluir con oro.
¿Datos de interés? El costo de una embarcación de última generación oscila entre los 10 000 y 12 000 euros, fabricadas de fibra de carbón o de vidrio con cubiertas de duraluminio. El peso del bote del single debe ser 14 kg, 27 el del doble par, 25 el doble sin timonel, 50 el cuatro sin, 52 el cuatro par y más de 90 el ocho con timonel.
En definitiva, de cara al Mundial ese bote tiene grandes opciones de colarse en la final A con crono estimado entre 5:41 y 5:45 y fracción. En seis meses juntos los progresos en materia de acople han sido notorios. Para tener una idea baste decir que en Beijing’08 los australianos dominaron con 5:36.20 y los líderes en este 2011 andan frisando los 5:40.
¿Se dará el de 13-13 en Guadalajara? ¡A remar duro!