lunes, 17 febrero 2020, 02:04
Domingo, 24 Agosto 2014 06:08

Todo contra China: Complot imperial contra la mayor nación socialista

Escrito por  Arnaldo Musa, especial para Cubasí
Valora este artículo
(8 votos)

La desarticulación de grupos sediciosos que utilizaban el terrorismo ha vuelto a poner sobre el tapete el denigrante papel de las inteligencias occidentales...

La reciente desarticulación de grupos sediciosos que utilizaban el terrorismo para desestabilizar la situación en zonas fronterizas chinas con predominio de minorías étnicas, ha vuelto a poner sobre el tapete el denigrante papel de las inteligencias occidentales, predominantemente el de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, contra la República Popular China.

Antes de abordar datos acerca de las acciones de la CIA y demás, debo destacar que aún guardo las claras imágenes de los sucesos acaecidos en Lhasa, Tibet, a raíz de los Juegos Olímpicos de Beijing, con el claro propósito de desacreditarlos, así como deteriorar las relaciones con la India, además de tratar de crear y exacerbar diferencias interétnicas.

Grupos de lo que Marx llamó adecuadamente el lumpen proletariado golpearon, destruyeron y quemaron entidades públicas, asesinando entre otras, a cuatro jovencitas atrapadas por las llamas de un inmueble comercial al que dieron fuego.

A pesar de los desmanes de elementos que luego se supo sus jefes estaban a sueldo de la CIA, la intervención del ejército fue precisa y sin abuso, exacta en la detención y luego enjuiciamiento de los culpables.

Por supuesto, la propaganda occidental en contra del gobierno chino no ha cesado desde entonces, y solo ha sido superada por los sucesos que hace 25 años ocurrieron en la Plaza de Tian An Men, en Beijing, a los que siempre aderezaron con la palabra “masacre”.

En una época premonitoria al derrumbe del campo socialista, la CIA jugó un papel de primera mano en los hechos que tuvieron lugar en abril y junio de 1989, y para ello contaron con la figura de Zhao Ziyang, considerado el líder chino más proestadounidense de la historia reciente.

Los elementos más reaccionarios llegaron a contar con armas, incluso vehículos blindados y ametralladoras; utilizaron gases y se infiltraron en el movimiento estudiantil. Pero, pese a ello, el ejército no utilizó una violencia indiscriminada, tuvo gran paciencia e incluso hizo que los jóvenes estudiantes no hicieran caso al pedido de Zhao Ziyang y abandonaran Tian An Men sin sufrir vejación alguna. Es decir, no hubo masacre.

Cuenta el investigador Dominico Losurdo en la Red Voltaire- reproducido por La Pupila Insomne- que por esos días, en entrevista concedida al londinense Financial Times, Bao Tong, ex secretario del recientemente fallecido Zhao Ziyang, deploró el fracasado golpe de Estado al que aspiraban ciertas personalidades y círculos importantes en China y Estados Unidos en 1989, mientras que el “socialismo real” se caía a pedazos. “Ni un soldado prestó atención a Zhao”, los soldados “seguían a sus oficiales, los oficiales a sus generales y los generales a Deng Xiaoping”, confesó.

Años después, la mayoría de los periodistas que incluso dijeron haber presenciado la masacre, admitieron que no la hubo. Entre esos se encontraban los estadounidenses Nicholas Kristof, de The New York Times, y Robert Marquand, quien escribió en el Christian Science Monitor: “No hubo masacre de estudiantes en la Plaza”.

Pero lo más sobresaliente en los tiempos más recientes acerca de las elucubraciones de la inteligencia estadounidense contra China, lo informó el diario moscovita Konsomólskaia Pravda acerca de que Rusia recibió una alerta temprana en relación con el vuelo del avión HM370, de Malasia, relacionado con “una oscura conspiración que se tramaba por la CIA contra China y contra su propio país”.

Cuenta la publicación que, al evaluar tal amenaza, “Putin ordenó a la Dirección de Inteligencia del Cuerpo de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas (GRU), al FSB y a las Fuerzas de Defensa Aeroespacial (VKO) mantener un estrecho monitoreo a dicho avión y buscar antecedentes relacionados con el mismo. Como resultado de las investigaciones, la inteligencia rusa verificó que EE.UU. se involucró en el secuestro del Boeing 777-200, desviándolo a una base secreta ubicada en un atolón en Diego García.

“Las fuentes rusas determinaron que el vuelo HM370 de  Malaysia Airlines, identificado también como el vuelo 748 China Southern Airlines, se escapó subrepticiamente del monitoreo que le realizaban desde su despegue. Los rusos tenían conocimiento que este avión constituía una seria amenaza para su país y para China por cuando era portador de una carga con posible material radiactivo o armas biológicas”.

Hay muchos, pero muchos más detalles acerca de este y otros casos, que revelan cómo el imperialismo no descansa ni un instante en atentar contra gobiernos y pueblos que no se someten a su dictado.

Su odio lo ciega, de tal manera que mientras la Encuesta Anual Global Attitude (2002-2013), con sede en Washington, revela que desde 2005 el gobierno chino tiene el más alto nivel mundial de satisfacción de los ciudadanos, por encima del 80% (el 85% en el 2013), y la mayoría de los occidentales reciben un 30% o por debajo, su equipo de “inteligencia” hace publicar artículos en diarios como The Washington Post en el que trata de hacer creer que “a pesar del crecimiento económico de China, el descontento de su pueblo no puede ser sofocado”.

alt

Visto 2890 veces

Comentarios  

 
#1 Rojas 24-08-2014 11:10
Pero ¿cómo “Complot imperial contra la mayor nación socialista”?. ¿China socialista? Las élites dominantes China creen en la posibilidad de desarrollar sus capitalismos nacionales, hacen lo que hacen para no hundirse en el desastre al que lo quiere condenar Occidente pero el carácter global, profundamente interrelacionad o del sistema del que forman parte condiciona sus astucias. Todos esas zancadillas y empujones entre el centro y la periferia contribuyen a crear un panorama global enrarecido que en cualquier momento puede derivar en guerras y situaciones pre-bélicas a nivel regional amenazando algunas veces con transformarse en confrontaciones mundiales como ocurrió en 2013 a raíz de la situación siria y en 2014 con Ucrania.
Por favor hace medio siglo estaban de moda en Europa occidental autores que denunciaban la pérdida de hegemonía de la región superada por superpotencias extraregionales como la URSS, los Estados Unidos o Japón. Uno de esos textos, de gran éxito editorial, fue “El rapto de Europa” de Luis Diez del Corral, su tesis era que naciones extra europeas le estaban robando o ya le habían robado a Europa su mayor creación cultural: la modernidad.
Deslumbrado por el mito griego el autor no recapacitó lo suficiente acerca de su significado histórico: Zeus roba, rapta a Europa, princesa del Cercano Oriente engañada por el dios que mimetizado como toro la induce a que lo monte cosa que aprovecha el ladrón para secuestrarla y llevarla a su isla. El origen del Occidente histórico es el engaño y el robo, su propio nombre: Europa es el de un trofeo producto del robo. En última instancia si el mundo no occidental se apropiaría de la modernidad occidental no estaría haciendo otra cosa que recuperar el capital más los intereses de las riquezas que el ladrón le había quitado durante siglos: oro, plata, petróleo, cereales, centenares de millones de vidas humanas. En realidad el planeta está hoy completamente modernizado, para unos (el centro del mundo) eso significa desarrollo capitalista, poder, privilegios mientras que para el resto quiere decir subdesarrollo capitalista, miseria, frustraciones.
De todos modos la “apropiación periférica de la modernidad” es un anzuelo envenenado, es la ilusión de reproducir los supuestos logros culturales de la civilización burguesa de manera independiente o enfrentando a Occidente, cuando el esclavo imita al amo o pretende regenerar a su comunidad adoptando-adapt ando sus fundamentos ideológicos lo que consigue es bloquear la creatividad revolucionaria de su base social (así lo demuestra la experiencia histórica del siglo XX)(así lo demuestra la experiencia histórica del siglo XX , cree haber encontrado el hilo de Ariadna que le permitirá salir del laberinto, se aferra al mismo y marcha triunfalmente hacia la salida... en realidad se ha aferrado a la cola del diablo quien astutamente lo deriva hacia pasadizos aún más siniestros.

Pero la modernidad ha ingresado al estado de decrepitud y la liberación de sus víctimas centrales y periféricas solo puede ser lograda por medio de la negación absoluta del capitalismo, su completa destrucción, para desde sus cenizas construir un mundo nuevo. Nada autoriza a suponer que esa proeza (la mayor de la historia humana) sea inevitable, la regeneración postcapitalista es históricamente necesaria aunque no constituye un fenómeno inexorable impuesto por supuestas leyes de la historia. Se trata de una tarea que requiere un gigantesco esfuerzo voluntarista animado por ideas resultado de prácticas insurgentes, rebeldías más o menos radicalizadas, de pruebas, errores, fracasos, éxitos efímeros o duraderos.
Saludos
 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar