viernes, 19 octubre 2018, 18:56
Miércoles, 20 Diciembre 2017 05:39

CRÍTICA DE CINE: Marguerite et Julien

Escrito por  Diana Castaños/Especial para CubaSí
Fotograma del filme Fotograma del filme

Ha habido culturas que no asumen esto como tabú. Pero son las excepciones que confirman la regla.

Si eres ser humano del siglo XXI, es bastante probable que condenes hacer el amor con tu hermano. Puede ser que si es un primo segundo… y no se vieron mucho de niños… y para colmo él es modelo de la marca L’Oréal… Pero primero te aseguras de que sea primo segundo. Mejor si es primo tercero.

O al menos eso es lo común. (Lo digo porque los conozco —a ustedes que me leen— y sé que enseguida habrá quien me escriba a mi correo contándome una historia de cómo se enredó con su primo hermano, etc.).

Volviendo a la película. Siglo XVI. Historia real. Marguerite y Julien Ravalet realmente existieron. Y realmente fueron asesinados por el incesto. No mataron, en cambio, al hijo de esa relación. Pero a ellos sí. Los ahorcaron.

El tío de estos hermanos, que nacieron y se criaron en un castillo de Francia, en la cuna más dorada que puedan imaginarse, tenía un alto cargo eclesiástico de la época. Cuando Marguerite y Julien son condenados, los padres le piden al tío que interceda por ellos. Él responde: «no puedo. Es que… si fuera cualquier otro delito..., pero con el incesto no puedo interceder. Dentro de cien años, dentro de doscientos o incluso mil años, el incesto será algo condenable».

Así que ya lo saben. Mientras leen estas líneas, hay en Francia una tumba con la siguiente frase escrita en la lápida: «Aquí yacen Marguerite y Julien, dos hermanos. Usted que pasa por aquí no pregunte por qué murieron. Siga su camino y rece por sus almas».

No es la primera vez que la historia de los hermanos franceses que fueron ahorcados en la Francia de 1603 ha querido ser llevada al cine. En 1971, Jean Gruault escribió para nada más y nada menos que François Truffaut un guion que contaba esta historia.

En esta ocasión, la tragedia la retoma Valérie Donzelli, quien escoge a Anaïs Demoustier y a Jérémie Elkaïm para interpretar a los hermanos Ravalet.

Pero el problema de la cinta de Donzelli es que no se decide por un tono. Lo mismo es formal y moralista que vanguardista e irreverente.

Tampoco asume ningún género en concreto. Lo mismo es comedia, que un drama, que un filme romántico. Lo mismo está cargado de formalismos que de cursilerías. Es por eso que termina siendo una película insegura de sí misma, que vuelve una y otra vez sobre sus pasos.

Modificado por última vez en Miércoles, 03 Enero 2018 09:40

Comentarios  

 
#2 Crash 09-01-2018 15:35
El bendito fin de año y la carga de trabajo acumulada por este no me había permitido rastrear tus artículos. Aquí solo tengo una pregunta, si 2 hermanos se aman, por qué no pueden hacer el amor, tener hijos y formar una familia como el resto de las personas?
 
 
#1 avb 26-12-2017 20:24
¿Volviendo a la película?

¡Ah, porque en algún momento habló de la película? No lo vi. Sólo filosofía (algo confusa) de los tabúes y gradaciones del incesto. Luego el [habitual] recuento de la misma.

Lo cual difícilmente califica como crítica de cine, pues amén de no haber emisión del criterio, no se dan valoraciones sobre el guión, la realización, el elenco y el desempeño del equipo en general.

Reseña o 'Las películas que vi', serviría de mejor título a este tipo de escritos. Queda la sugerencia.
 

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