miércoles, 23 octubre 2019, 12:53
Domingo, 04 Noviembre 2018 07:37

Cuba, el faro de Latinoamérica en la lucha mundial

Escrito por  PL
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Una vez más, Cuba se erigió faro de América Latina y el Caribe en los Campeonatos Mundiales de Lucha. Budapest, la capital de Hungría, vio en primera fila el despliegue de los gladiadores de la mayor isla de las Antillas, quienes derrocharon altas cuotas de valentía y terminaron en el lugar 12 por países.  La comitiva obtuvo cinco medallas. Sin embargo, dos hitos sobresalieron en su actuación: el título del veterano de mil batallas Yowlys Bonne y metal bronceado de Lianna de la Caridad Montero, primera mujer cubana en subir al podio de premiaciones en la historia de estas citas del orbe.  Bonne, campeón en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015 y subtitular mundial en Taskent-2014 y París-2017, dio la gran sorpresa en la lid y a sus 34 años logró la mayor hazaña de su carrera deportiva, al coronarse en la división de 61 kilogramos en la arena Lazlo Papp.  Para subir al trono, el peleador de Guantánamo eliminó, por orden, al rumano Ivan Guidea, al iraní Esmaell Mohammadbaghuer, al estadounidense Joseph Daniel Colón y, en el match por el cetro, al ruso Gadzhimurad Rashidov, por apretado 6-5.  Esa representó la única presea de oro en Budapest para Cuba, que de esa manera prolongó su cadena de campeonatos mundiales consecutivos con al menos una medalla, racha mágica iniciada hace 36 años, específicamente en 1982.  Por su parte, Lianna de la Caridad Montero detuvo el tiempo y puso a las mujeres cubanas en el firmamento de esta exigente e implacable disciplina con su metal de bronce en la categoría de 55 kgs.  El debut de Montero en Budapest fue decepcionante: derrota fulminante contra la belarusa Zalina Sidakova, por 6-16. Sin embargo, la europea, a la postre medallista de plata tras perder en la final frente a la japonesa Mayu Mukaida, arrastró a la caribeña en el organigrama, por el sendero del repechaje.  Y la cubana, subcampeona mundial juvenil en Tampere-2017, aprovechó esa segunda oportunidad al máximo, al imponerse sucesivamente a la vietnamita Thi Ly Kieu (10-0) y a la estadounidense Jacarra Gwenisha Winchester (5-4), para escalar al tercer escaño del podio.  Las otras tres medallas de los cubanos fueron de bronce, dos en la lucha libre y una en el estilo grecorromano, el cual se quedó en profunda deuda.  Así, los libristas Alejandro Valdés Tobier y Franklin Marén Castillo ganaron el bronce en 65 y 70 kgs, respetivamente, mientras Ã'scar Pino Hinds, en 130 kgs, sacó la cara por los gladiadores del estilo clásico.  Aunque dejó luces y sombras al unísono, la actuación de Cuba puede calificarse de satisfactoria, mucho más si recordamos que ningún otro representante de América Latina y el Caribe logró subir al podio de premiaciones.  Cada vez está más cerca la Olimpiada de Tokio-2020 y la lucha tiene sobre sus hombros la enorme responsabilidad de catapultar a la delegación cubana en el medallero.  Eso sí, en la tierra del sol naciente estará, a todas luces, el fuera de serie cubano Mijaín López, tricampeón olímpico, una leyenda viviente, que más allá de preseas y trofeos será la gran atracción del deporte de los tackles.  RUSIA ARRASÃ' EN BUDAPEST  La escuadra de Rusia dominó ampliamente el medallero por países en los Mundiales de Lucha, con saldo de 10 preseas de oro, una de plata y dos de bronce, por delante de Japón (5-1-4) y Estados Unidos (4-3-5), únicas comitivas con más de un título conquistado.  Los rusos se llevaron seis coronas en el estilo greco y cuatro en la lucha libre, con destaque para el librista Abdulrashid Saduláyev, campeón en 86 kgs, quien ahora archiva tres cetros del orbe (2014, 2015, 2018) y el oro olímpico en Río de Janeiro-2016.  A modo de curiosidad, cuatro de las cinco preseas doradas de Japón llegaron en el sector femenil, con las coronaciones de Yui Susaki, Haruna Okuno, Mayu Mukaida y Risako Kawai, todas bicampeonas mundiales.  Un total de 13 naciones obtuvieron al menos un metal de oro en esta lid universal, mientras 32 ganaron al menos una medalla, la mayoría pertenecientes al continente europeo.  La próxima cita del orbe tendrá lugar en la Daulet Arena de Astaná entre el 14 y el 22 de septiembre de 2019. Una vez más, Cuba se erigió faro de América Latina y el Caribe en los Campeonatos Mundiales de Lucha. Budapest, la capital de Hungría, vio en primera fila el despliegue de los gladiadores de la mayor isla de las Antillas, quienes derrocharon altas cuotas de valentía y terminaron en el lugar 12 por países. La comitiva obtuvo cinco medallas. Sin embargo, dos hitos sobresalieron en su actuación: el título del veterano de mil batallas Yowlys Bonne y metal bronceado de Lianna de la Caridad Montero, primera mujer cubana en subir al podio de premiaciones en la historia de estas citas del orbe. Bonne, campeón en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015 y subtitular mundial en Taskent-2014 y París-2017, dio la gran sorpresa en la lid y a sus 34 años logró la mayor hazaña de su carrera deportiva, al coronarse en la división de 61 kilogramos en la arena Lazlo Papp. Para subir al trono, el peleador de Guantánamo eliminó, por orden, al rumano Ivan Guidea, al iraní Esmaell Mohammadbaghuer, al estadounidense Joseph Daniel Colón y, en el match por el cetro, al ruso Gadzhimurad Rashidov, por apretado 6-5. Esa representó la única presea de oro en Budapest para Cuba, que de esa manera prolongó su cadena de campeonatos mundiales consecutivos con al menos una medalla, racha mágica iniciada hace 36 años, específicamente en 1982. Por su parte, Lianna de la Caridad Montero detuvo el tiempo y puso a las mujeres cubanas en el firmamento de esta exigente e implacable disciplina con su metal de bronce en la categoría de 55 kgs. El debut de Montero en Budapest fue decepcionante: derrota fulminante contra la belarusa Zalina Sidakova, por 6-16. Sin embargo, la europea, a la postre medallista de plata tras perder en la final frente a la japonesa Mayu Mukaida, arrastró a la caribeña en el organigrama, por el sendero del repechaje. Y la cubana, subcampeona mundial juvenil en Tampere-2017, aprovechó esa segunda oportunidad al máximo, al imponerse sucesivamente a la vietnamita Thi Ly Kieu (10-0) y a la estadounidense Jacarra Gwenisha Winchester (5-4), para escalar al tercer escaño del podio. Las otras tres medallas de los cubanos fueron de bronce, dos en la lucha libre y una en el estilo grecorromano, el cual se quedó en profunda deuda. Así, los libristas Alejandro Valdés Tobier y Franklin Marén Castillo ganaron el bronce en 65 y 70 kgs, respetivamente, mientras Ã'scar Pino Hinds, en 130 kgs, sacó la cara por los gladiadores del estilo clásico. Aunque dejó luces y sombras al unísono, la actuación de Cuba puede calificarse de satisfactoria, mucho más si recordamos que ningún otro representante de América Latina y el Caribe logró subir al podio de premiaciones. Cada vez está más cerca la Olimpiada de Tokio-2020 y la lucha tiene sobre sus hombros la enorme responsabilidad de catapultar a la delegación cubana en el medallero. Eso sí, en la tierra del sol naciente estará, a todas luces, el fuera de serie cubano Mijaín López, tricampeón olímpico, una leyenda viviente, que más allá de preseas y trofeos será la gran atracción del deporte de los tackles. RUSIA ARRASÃ' EN BUDAPEST La escuadra de Rusia dominó ampliamente el medallero por países en los Mundiales de Lucha, con saldo de 10 preseas de oro, una de plata y dos de bronce, por delante de Japón (5-1-4) y Estados Unidos (4-3-5), únicas comitivas con más de un título conquistado. Los rusos se llevaron seis coronas en el estilo greco y cuatro en la lucha libre, con destaque para el librista Abdulrashid Saduláyev, campeón en 86 kgs, quien ahora archiva tres cetros del orbe (2014, 2015, 2018) y el oro olímpico en Río de Janeiro-2016. A modo de curiosidad, cuatro de las cinco preseas doradas de Japón llegaron en el sector femenil, con las coronaciones de Yui Susaki, Haruna Okuno, Mayu Mukaida y Risako Kawai, todas bicampeonas mundiales. Un total de 13 naciones obtuvieron al menos un metal de oro en esta lid universal, mientras 32 ganaron al menos una medalla, la mayoría pertenecientes al continente europeo. La próxima cita del orbe tendrá lugar en la Daulet Arena de Astaná entre el 14 y el 22 de septiembre de 2019.

Una vez más, Cuba se erigió faro de América Latina y el Caribe en los Campeonatos Mundiales de Lucha.

Budapest, la capital de Hungría, vio en primera fila el despliegue de los gladiadores de la mayor isla de las Antillas, quienes derrocharon altas cuotas de valentía y terminaron en el lugar 12 por países.

La comitiva obtuvo cinco medallas. Sin embargo, dos hitos sobresalieron en su actuación: el título del veterano de mil batallas Yowlys Bonne y metal bronceado de Lianna de la Caridad Montero, primera mujer cubana en subir al podio de premiaciones en la historia de estas citas del orbe.

Bonne, campeón en los Juegos Panamericanos de Toronto-2015 y subtitular mundial en Taskent-2014 y París-2017, dio la gran sorpresa en la lid y a sus 34 años logró la mayor hazaña de su carrera deportiva, al coronarse en la división de 61 kilogramos en la arena Lazlo Papp.

Para subir al trono, el peleador de Guantánamo eliminó, por orden, al rumano Ivan Guidea, al iraní Esmaell Mohammadbaghuer, al estadounidense Joseph Daniel Colón y, en el match por el cetro, al ruso Gadzhimurad Rashidov, por apretado 6-5.

Esa representó la única presea de oro en Budapest para Cuba, que de esa manera prolongó su cadena de campeonatos mundiales consecutivos con al menos una medalla, racha mágica iniciada hace 36 años, específicamente en 1982.

Por su parte, Lianna de la Caridad Montero detuvo el tiempo y puso a las mujeres cubanas en el firmamento de esta exigente e implacable disciplina con su metal de bronce en la categoría de 55 kgs.

El debut de Montero en Budapest fue decepcionante: derrota fulminante contra la belarusa Zalina Sidakova, por 6-16. Sin embargo, la europea, a la postre medallista de plata tras perder en la final frente a la japonesa Mayu Mukaida, arrastró a la caribeña en el organigrama, por el sendero del repechaje.

Y la cubana, subcampeona mundial juvenil en Tampere-2017, aprovechó esa segunda oportunidad al máximo, al imponerse sucesivamente a la vietnamita Thi Ly Kieu (10-0) y a la estadounidense Jacarra Gwenisha Winchester (5-4), para escalar al tercer escaño del podio.

Las otras tres medallas de los cubanos fueron de bronce, dos en la lucha libre y una en el estilo grecorromano, el cual se quedó en profunda deuda.

Así, los libristas Alejandro Valdés Tobier y Franklin Marén Castillo ganaron el bronce en 65 y 70 kgs, respetivamente, mientras Ã'scar Pino Hinds, en 130 kgs, sacó la cara por los gladiadores del estilo clásico.

Aunque dejó luces y sombras al unísono, la actuación de Cuba puede calificarse de satisfactoria, mucho más si recordamos que ningún otro representante de América Latina y el Caribe logró subir al podio de premiaciones.

Cada vez está más cerca la Olimpiada de Tokio-2020 y la lucha tiene sobre sus hombros la enorme responsabilidad de catapultar a la delegación cubana en el medallero.

Eso sí, en la tierra del sol naciente estará, a todas luces, el fuera de serie cubano Mijaín López, tricampeón olímpico, una leyenda viviente, que más allá de preseas y trofeos será la gran atracción del deporte de los tackles.

RUSIA ARRASÃ' EN BUDAPEST

La escuadra de Rusia dominó ampliamente el medallero por países en los Mundiales de Lucha, con saldo de 10 preseas de oro, una de plata y dos de bronce, por delante de Japón (5-1-4) y Estados Unidos (4-3-5), únicas comitivas con más de un título conquistado.

Los rusos se llevaron seis coronas en el estilo greco y cuatro en la lucha libre, con destaque para el librista Abdulrashid Saduláyev, campeón en 86 kgs, quien ahora archiva tres cetros del orbe (2014, 2015, 2018) y el oro olímpico en Río de Janeiro-2016.

A modo de curiosidad, cuatro de las cinco preseas doradas de Japón llegaron en el sector femenil, con las coronaciones de Yui Susaki, Haruna Okuno, Mayu Mukaida y Risako Kawai, todas bicampeonas mundiales.

Un total de 13 naciones obtuvieron al menos un metal de oro en esta lid universal, mientras 32 ganaron al menos una medalla, la mayoría pertenecientes al continente europeo.

La próxima cita del orbe tendrá lugar en la Daulet Arena de Astaná entre el 14 y el 22 de septiembre de 2019.

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