miércoles, 17 julio 2019, 11:48
Martes, 26 Marzo 2019 04:39

ZONA CRÍTICA: Periodismo cultural y redes sociales

Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
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Las redes sociales pueden ser plataformas para el periodismo… pero su funcionalidad depende del conocimiento de sus lógicas…


Un medio de prensa digital es una cosa y las redes sociales son otra. Eso tiene que estar claro, porque mucha gente (los internautas e incluso los gestores) a veces confunde las lógicas de esos espacios. Un medio de prensa digital (vamos a utilizar términos que sé que van a molestar a algunos teóricos) es un periódico o una revista o un programa informativo audiovisual en internet. Que se entienda: el periodismo digital tiene sus particularidades, no se trata de reproducir un periódico en la red. Pero la autoridad, la responsabilidad social son, deberían ser, las mismas que las de los medios más convencionales (aunque ya los medios digitales son, de hecho, convencionales).


Las redes sociales (Facebook, Twitter, Youtube, Instagram, etc., etc.…) son ámbitos de confluencia de disímiles contenidos e intenciones. No son un espacio concebido para el periodismo, aunque pueden ser (de hecho, son) plataformas perfectamente funcionales para la promoción de los productos periodísticos. E incluso para hacer, para proponer periodismo. La calidad de ese periodismo, obviamente, no se define por las características del soporte. Tiene que ver con la calidad del personal, la claridad en los enfoques, el dominio de las lógicas de cada espacio, y, una vez más sobre este tema, la clara jerarquización de los contenidos. Porque en las redes uno puede encontrar cualquier cosa, sin que aparentemente se honre una coherencia temática, conceptual… lo que propongamos, idealmente, debería ser contundente.


Vengamos a nuestro contexto: al periodismo cultural que hacemos en nuestros medios digitales. Se hace mucho periodismo cultural en Cuba (hay que reconocerlo, la calidad es desigual), pero no siempre la presencia en las redes sociales es la más adecuada. Y que esa presencia en las principales redes sea efectiva no es un tema menor, porque muchos internautas en Cuba acceden a la información cultural no fundamentalmente en los sitios de cada medio, sino en sus perfiles de Facebook, Twitter, Instagram y YouTube… De las dificultades de la conexión no vamos a hablar, pero precisamente por esas dificultades hay que aprovechar mucho mejor las potencialidades de estas redes, que son muy populares y que ofrecen posibilidades todavía no exploradas del todo.


Hace falta personal capacitado (las redes las tienen que gestionar profesionales de las redes), hace falta crear redes de colaboración entre los diferentes medios, hay que potenciar mejor los contenidos y estimular la interacción. Porque la cantidad de seguidores o de «Me gusta» es importante, pero no es lo principal: lo principal es que el mensaje llegue, que se aproveche, que se establezca un debate rico, que coexista y que ojalá marque la pauta para otras discusiones que abundan en las redes. Plataforma, vitrina, muestrario… pero también punta de lanza, servicio público.

Una versión de este comentario fue publicada por el Noticiero Cultural.

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Comentarios  

 
#1 Albella 28-03-2019 13:04
A propósito de las campañitas miserables que se han hecho en contra de la Revolución y de su dirigencia, quiero hacer llegar mi criterio sobre el enfrentamiento que todo revolucionario debe hacer.
Parto de la base de que somos malos en esta guerra mediática. Ninguna revolución ni movimiento de izquierda se defiende atrincherado y desde posiciones defensivas. Lo único que se consigue con esta estrategia es perder terreno, como se ha observado en estos últimos años en toda Latinoamérica.
El enemigo, la derecha, la oligarquía, con sus bolsillos llenos de dinero y dueños de las grandes cadenas de noticias, crean matrices de mentiras y fabrican estados de opinión desde sus falsedades.
Y nosotros, revolucionarios o gente de izquierda, solo hablamos de riposta, en pequeños escenarios que no repercuten en las mayorías.
Hay que tomar la ofensiva, la iniciativa y decir las verdades en todos los escenarios posibles. No es aceptable que se lea en los periódicos como El Mundo, de España, El país, ABC, CNN esas mentiras y hasta a veces estupideces contra Cuba o contra Venezuela o contra Lula, Maduro o Evo y que casi nadie responda con las verdades.
Todos los que podemos, fundamentalment e los periodistas que tienen muchísima más información, deberían estar escribiendo nuestras verdades en todos esos medios que son los que representan a los intereses de los enemigos de los pueblos, que son los que crean los estados de opinión, los que confunden, los que, fuera de toda ética, mienten descaradamente, alineados todos a las indicaciones de los dueños de las transnacionales de la desinformación.
No existe en nuestra prensa un foro de discusión, donde cualquiera puede escribir sobre un tema, desde su opinión, sin censura y que le seas respondido adecuadamente. Cuando he tenido oportunidad, he participado en esto. Con nuestra verdad, aplastamos cualquier criterio adverso o mentiroso de la contrarevolució n internacional. Es tan aplastante nuestra verdad, que los ahoga y así encontramos verdaderos revolucionarios en disímiles partes del mundo.
Eso de discutir noticias, donde además sale que será revisada mi respuesta, no funciona. A las 24 horas, ya esa noticia no es noticia y cualquier comentario o enfrentamiento; cualquier verdad dicha que derrote a la mentira, ya desaparece.
Debemos tener en cada periódico un foro de discusión política, donde sus periodistas escriban, repliquen y defiendan a nuestra revolución y a los movimientos y personas de izquierda y desenmascaren las falsinoticias que se inventan por los enemigos. Nuestros periodistas deberían salir a discutir, a enfrentar directamente en esos periódicos de transnacionales que crean estados de opinión y confusión con nuestra aplastante verdad, con nuestra innegable historia y con un orgullo infinito de ser cubano y de vivir en Cuba.
Eso sería tomar la iniciativa, eso sería pasar a la ofensiva. Pero decir algo en nuestro noticiero o en nuestra prensa es solo para el cubano de aquí, eso no trasciende al mundo, eso no apoya a los que luchan y por eso, perdemos cada vez más terreno. Nos vamos quedando solos, como yo me siento cuando estoy escribiendo en uno de esos periódicos alineados al discurso del enemigo. Nadie atraviesa las fronteras para defender nuestras ideas, nuestros principios.

Perdonen la perolata, pero estoy alarmado y preocupado, porque nos están aplastando, nos están ganando con sus mentiras.

Gracias
 

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