lunes, 14 octubre 2019, 18:12
Viernes, 19 Julio 2019 21:28

Juegos Panamericanos de Lima: Crecer o no, he ahí la cuestión

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
Valora este artículo
(3 votos)
Mijaín irá en busca de su cuarto cetro en Juegos Panamericanos Mijaín irá en busca de su cuarto cetro en Juegos Panamericanos tomada de PL

Se habla, se apuesta a la efectividad de muchos de los 420 deportistas que nos representarán en los XVIII Juegos Panamericanos de Lima, se pretende superar la cifra de 36 títulos conseguidos en Toronto 2015.

Y de paso el cuarto escaño de entonces, pero… ¿Qué variables circundan un posible rendimiento?


Varias, la primera de ellas pasa por el hecho de que nuestra comitiva, menor en 31 representantes que la de hace cuatro años atrás dejará de participar de inicio en 152 de las 419 pruebas convocadas, río revuelto del cual deben sacar ganancia indiscutible Estados Unidos (60 aproximadamente), Colombia y Brasil (sobre las 20 coronas), México (entre 15 y 20), Canadá (una decena), y las restantes repartidas entre otras naciones participantes.

Eso se traduce en que los nuestros pugnarán en 267 pruebas pertenecientes a 33 disciplinas y con la mayor participación posible en 15 de ellas, con La Habana (111 atletas), y Santiago de Cuba (56), en calidad de provincias mejor representadas.

En esa cuerda de estudio de contrario tenemos que Perú, en su condición de sede, no es una potencia deportiva continental que preocupe por su empuje o poderío. No como lo fue Brasil en Río de Janeiro 2007, culminaron terceros con (52-40-65); México en Guadalajara 2011, merecedor del cuarto escaño (42-41-50); y Canadá en la versión más reciente de Toronto, segunda gracias a (78-70-71), performance este último notorio en extremo si tomamos en cuenta el quinto escaño de los canadienses en Jalisco, y su cuarta plaza en la ciudad Maravillosa, en ambos casos por debajo de los 40 vellocinos.

De ahí que se torne tan preocupante la posible actuación de estas tres naciones, además de la potencia emergente Colombia y otro hueso como Argentina, en las aspiraciones de los nuestros de materializar sus objetivos principales.

Para tener una idea de lo cruenta que se presagia la lid, es bueno señalar que de las 419 pruebas convocadas 318 estarán presentes en Tokio 2020, con más de una decena de deportes que otorgarán boletos olímpicos en los escenarios del Cuzco.

Un dato importante, de alguna manera el espectro de disciplinas con opciones de títulos para la Mayor de las Antillas se ha comprimido.

Al decir del vicepresidente del Inder Jorge Polo, entre Santo Domingo 2003 y Río 2007 constituyeron 16 los aportadores de títulos, mientras en la pasada versión fueron 12, los mismos que se proyectan con opciones reales de cetro en esta oportunidad.

Siendo más exactos, desde mi perspectiva esos serían los siguientes:

Boxeo, lucha, judo, atletismo, taekwondo, canotaje, remo, tiro deportivo, ciclismo, gimnasia artística, esgrima,  y levantamiento de pesas.

A eso hay que sumarle el diseño, no es primera ocasión, de un calendario competitivo que nos mantendrá expectantes y sin gozar de posiciones de privilegio hasta la segunda semana de competencias, donde verán acción la lucha, el judo, el atletismo, el remo, el béisbol y culminará el boxeo, entre otros.

Independientemente de que nuestros atletas se hallen en condiciones óptimas tanto en lo físico como en lo psicológico, a la altura y gélidas temperaturas imperantes en Lima, tendrán que adicionar ese elemento de presión, como el que de forma extra pesa con antelación sobre aquellos llamados a correr con responsabilidad dorada dentro de la comitiva.

Precisamente en busca de una mejor adaptación se puntualizó que todos nuestros representantes llegarán a la sede con cinco días de antelación al inicio de sus respectivas competiciones, de ahí que ya se encuentren en Lima los elencos de balonmano, softbol y voly de playa.

Es una realidad que el deporte se ha convertido en una esfera de la vida sumamente lucrativa y a la que se le han inyectado cuantiosas sumas de dinero en las últimas dos décadas. Ese es otro elemento al que se han tenido que enfrentar los cubanos, incluso antes de descorrerse las cortinas de los Panamericanos.

Al efecto crudo y hostil del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos hace más de seis décadas; sumamos la necesidad y urgencia de asistir a eventos clasificatorios, otros programados dentro de la ruta crítica de cada deporte, bases de entrenamiento en otras latitudes ante la imposibilidad de contar con una infraestructura preparatoria idónea; nacionalización de atletas y entrenadores como parte de esa mercantilización desmedida, aporte incluso de nuestra sapiencia en muchos otros países…

Esos serán elementos a tener en cuenta, y nada despreciables, por cierto.

Cuba buscará hacer honor a su condición de potencia deportiva mundial una vez más, poderío que se ha visto superado en ocasiones por el desarrollo acelerado y la inyección de cuantiosos capitales en naciones con menor potencial que el nuestro, pero que a consecuencia de esto han experimentado una evolución acelerada.

La varilla en Lima está colocada. Los gurúes hablan de un total de títulos cercanos o ligeramente superior a los 40, con lo que pudiéramos mejorar el cuarto escaño de hace cuatro años en el país de la hoja de maple en su bandera.

Sin sombras de dopaje y con un elemento de cubanía indiscutible en lo que a entrega, lucha a brazo partido y defensa a ultranza de la bandera se refiere, irrumpiremos en Lima en busca del mejor resultado posible.

Nos impulsarán en calidad de portaestandartes varios ases olímpicos y más de una decena de titulares universales, que desde el día 24, cuando icen nuestra bandera en la sede, aumentarán su nivel de compromiso y enfoque, en pos de materializar su objetivo, que en definitiva es el deseo de millones de cubanos: el de ir por más…

Visto 432 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar