sábado, 14 diciembre 2019, 11:26
Lunes, 29 Julio 2019 23:36

De Lima a La Habana: El "Alba" se vistió de plata, Leydi-Eliani, dúo poderoso

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Rafael Alba tardó demasiado en decidirse a atacar en su pleito finalista Rafael Alba tardó demasiado en decidirse a atacar en su pleito finalista Roberto Morejón, enviado especial

En esa cuerda sitúo al Taekwondo cubano, que si bien no se erigió con ningún oro de los ocho puestos en disputa en la modalidad de Kyorugi (combate), tuvo vestigios de calidad.


A veces un resultado deportivo no es calibrado en toda su dimensión, máxime, cuando un deportista en cuestión salía con el cartel de favorito y su camino al título se vio zanjado por algún rival.

Entonces, antes de emitir un criterio frío y sin basamento, es mejor profundizar en los análisis y sopesar todo el sacrificio y los escollos sorteados para en definitiva poder escalar al podio de premiaciones.

Sitúo al Taekwondo cubano en esa cuerda, que si bien no se erigió con ningún oro de los ocho puestos en disputa en la modalidad de Kyorugi (combate), tuvo vestigios de calidad.

En definitiva una plata y dos bronces fue la foja de los antillanos en la disciplina, bien por debajo de los tres cetros y dos bronces fraguados en Toronto 2015, los cuales nos hicieron reinar en ese deporte.

Esta vez los nuestros no tocaron tierra prometida con sus patadas voladoras. Ni siquiera el flamante campeón Mundial Rafael Alba (+80 kg) pudo hacerse justicia. Volvió a imponerse al mexicano Carlos Sansores 33-25, pero al parecer lo dejó todo en ese pleito, pues en la final cedió 6-13 a manos del curtido estadounidense Jonathan Healy, en el tercer duelo entre ambos que marcó la primera sonrisa para el norteño.

A Alba se le vio demasiado dubitativo, sin determinación para iniciar sus vertiginosas combinaciones de patadas, al punto de que no marcó en el primer asalto. Eso fue muy bien aprovechado por su oponente, quien sencillamente con ventaja inicial de 4-0, se dedicó a defenderse herméticamente y ripostar cualquier intento ofensivo de nuestro representante, ante la desventaja algo desesperado e inefectivo en sus ataques.

Las restantes preseas de dicha especialidad las aportaron el titular en suelo canadiense de los 80 kg, José Ángel Cobas, bronce al superar 12-7 al puertorriqueño Elvis Barbosa; y la novel de 19 años Arlettys Acosta, con un tercer round imponente 6-2 para remontar ante la argentina Alexis Arnoldt y en definitiva doblegarla 10-7.

Habrá que analizar con rigor esta disciplina, toda vez que ha sido aportadora de títulos, y a tono con el genoma del cubano, los deportes de combate han constituido históricamente la vanguardia de nuestro movimiento.

Leydi Laura-Eliani Cámara, un binomio de calidad superior

Estaban destinadas a inscribirse en la historia. Sus rendimientos individuales presagiaban una buena renta en el relevo femenino. Hablamos de Leydi Laura Moya (1 327-bronce), y Eliani Cámara (1 265-8va), quienes se combinaron para agenciarse plata con loables 1 328 unidades, superadas únicamente por Estados Unidos (1 350).

Ese total se desglosó en 210 puntos en el ranking round de esgrima; 2:08.28 minutos a la cabeza de la segunda serie de la natación, 214 en el bonus round de la espada; 260-segundas en la equitación; y cierre por todo lo alto con 560-3ras en el Laser-Run.

La solidez de su performance las condujo al subcampeonato, en tanto Brasil (1 294) se adjudicaba el bronce.

Aún Leydi Laura tiene opción este martes, cuando imbrique sus esfuerzos a los de José Figueroa, como parte del relevo mixto.

A propósito, en el relevo masculino, Figueroa y Lester Ders quedaron relegados al último escaño, con discretísimos 1 146 rayas.

Boxeo: cuatro juegos de puños con paso súper chévere

No creer en adversario alguno, ni aval en el cuadrilátero, ni mayor kilometraje competitivo. Eso justamente hizo el antillano Osvel Caballero (56 kg), verdugo del colombiano Ceiber David Ávila por decisión unánime. La suya fue la tercera de las victorias de los cuatro púgiles antillanos que cruzaron guantes, al más puro ritmo de uno, dos, tres y cuatro… ¡qué paso más chévere!

Antes habían transitado por la senda del triunfo  Damián Arce (49 kg) y Andy Cruz (64), sellando la velada impecable el mediano Arlen López (75 kg).

Con esos éxitos, los diez boxeadores antillanos aseguran ir a disputar su posible pase a la discusión de título a partir de este martes, cuando las temperaturas cobren un poco más de calor dentro del encerado, para contrastar con el clima templado que se ha vivido en Lima desde el comienzo. A juzgar por la calidad de los muchachos de Rolando Acebal, sus contrarios sentirán más la “calentura” de puños.

Realidad diferente entre kilogramos

No creo sea cuestionable el trabajo de Félix Machín y su colectivo técnico de entrenadores en el levantamiento de pesas. Lo cierto es que esa disciplina se ha desarrollado muchísimo a este lado del Atlántico y ciertamente no nos encontramos a la altura de los mejores del continente en la actualidad, más allá de un considerable relevo generacional y el recién patentado cambio divisional, este último parejo para todos los países.

Así, en la fecha de lunes escalaron a la plataforma Marina Rodríguez (64 kg), subtitular de Toronto 2015, y Olfídes Sáez (96), quienes no pudieron tener el honor de colgarse una presea.

Olfídes fue el que más se aproximó al concluir cuarto de su categoría avalado por 366 kg (160-206).

En esa, como en otras divisiones, Colombia llevó la voz cantante por intermedio de Jonathan Rivas Mosquera  385 (175-210), escoltado por el canadiense Robert Santavy 384 (176-208), y el venezolano Keydomar Vallenilla 274 (169-205).

Marina recaló quinta 222 (96-126)  en feudo de la también cafetera y reina defensora Mercedes Pérez 235 (105-130) con récord panamericano de envión incluido.

A sus espaldas, con fuerte oposición, la estadounidense Mathlynn Sasser 232 (102-130), y la ecuatoriana Angie Palacios 228 (105-123).
Pero lo que hay que manejar es que en su caso falló el 50 % de sus intentos, con dos arranques nulos sobre 100 kg, y un envión de 129, señal de que su competencia no fue buena. Si la comparamos con Olfídes, este solo fracasó un snatch a 165 kg.

Mortales y giros distantes de la verdad

No se ganaron los concursos de máximos acumuladores de estos Juegos Panamericanos con puntuaciones que frisaran lo extraordinarios, entiéndase superiores a los 85-86 puntos en el caso de los hombres, y a 56-57 entre las damas.

Amén de ello, ninguno de los cuatro representantes de la Mayor de las Antillas en concurso pudo ir más allá del octavo puesto.

En esa ubicación quedó precisamente Randy Lerú (78.600) en un concurso dominado por los brasileños Caio Souza (83.500) y Arthur Nory Mariano (82.950), relegando al bronce al canadiense Cory Patterson (82.200).

Lógicamente Randy estoy convencido aún no se repone del todo de su sinsabor en la barra fija. Con ese peso sobre sus hombros, el líder de nuestra armada intentó tener las mejores rotaciones posibles.

De aceptable pudiera catalogarse el performance de Rafael Rosendi (9no-78.250), señal de que es un gimnasta en proceso de crecimiento.

En el apartado femenino reinó la canadiense Elsabeth Black (55.250). el podio se completó con la estadounidense Riley Mc Cusker (55.125) y la brasileira Flavia Saravia (54.350). Por Cuba Marcia Videaux (50.0009 finalizó décima, y Yesenia Ferrera (48.700), en el 12.

Diluidos todos los colectivos

Jornada gris,  como si del filme Mi Pie izquierdo protagonizado por Daniel Day Lewis se tratase. Imaginen que solo alcanzó victoria el voli de playa masculino en la ronda de consuelo.

La pelota continúa con los bates congelados, sea cual sea el nivel en cuestión. Ahora, para colmo de males, nuestro primer abridor, Lázaro Blanco, fue castigado con dos jonrones y la selección de la isla sufrió una peligrosa derrota ante Colombia 1-6. Peligrosa si de aspiraciones a pugnar por preseas o el título se trata.

Sus hermanos de la bola blanda (softbol) sufrieron otro tanto. Se vieron superados en toda la línea por el flamante campeón mundial, Argentina, quien nos hizo hincar la rodilla con abultado 8-1, para sufrir su segunda derrota con igual cantidad de triunfos. Eso nos obliga a tener una única divisa en lo adelante: ganar.

A la discusión del bronce enviaron al elenco femenil de balonmano, víctimas por 21-31 de las poderosas argentinas, las cuales reeditarán su final de hace cuatro años frente a Brasil, la potencia hegemónica de la modalidad.

En el voli de playa femenino, la dupla de Leila Martínez y Maylén Delís tampoco pudo hacerse justicia ante la pareja de Argentina y no pudo avanzar a la disputa del oro. Cayeron en sets corridos 19-21, 22-24.

Igual suerte corrió la armada femenina de hockey sobre césped, la cual fracasó por escandalosa goleada de 0-10 ante Canadá.

Unicamente escaparon de la derrota los cubanos del voli de playa de Sergio González y Luis Enrique Reyes, al vencer a Venezuela 2-1, aunque apenas discutirán el quinto lugar este martes contra la dupla de Uruguay, que los derrotó en la fase de grupos.
Con ese panorama, y las principales cartas del bádminton aún con vida, entiéndase Osleni Guerrero, Leodannis Martínez y Taimara Oropesa, los tres vellocinos de lunes nos sitúan momentáneamente en el sexto puesto (5-5-4) del medallero. Nos anteceden en el top cinco Estados Unidos (18-17-10), México (12-6-14), Brasil (8-6-13), Colombia (7-6-6), y Argentina (7-3-5).

Esperemos tener un martes productivo, además de las jornadas venideras, cuando los deportes de mayor aporte vistan su traje de gala y potencia.

Visto 504 veces Modificado por última vez en Martes, 30 Julio 2019 22:57

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